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Las velas han formado parte de nuestras vidas y nuestras casas desde que el ser humano anda por este mundo. El miedo a la oscuridad es un miedo ancestral instalado en cada uno de los pueblos y razas que moran en la Tierra. La búsqueda de la luz, en todo el amplio sentido de la palabra, ha guiado la vida de todos los seres y las velas no dejan de simbolizar esa búsqueda.

Usadas como presencias permanentes en nuestras casas en largas noches de invierno, compañeras de liturgias y mágicos rituales en la noche de los tiempos, las velas nos siguen aportando calidez y misterio porque en el fondo, aún buscamos la luz.

La vela que te ofrecemos lleva grabada la imagen de la Mónada Jeroglífica de John Dee,representación de todos los elementos en la unidad cósmica. El uso que quieras darle es algo sólo tuyo y de nadie más. No vamos a darte ninguna fórmula para rituales, ni recomendaciones esotéricas sobre el uso de las velas. Eso queda al libre albedrío de cada cual. Pero sí pretendemos darte algunas claves sobre ellas que pueden serte de utilidad.

Tanto si usas la vela de la Mónada para crear un ambiente agradable en tu casa o lugar de trabajo, como si la quieres usar para ayudarte en tu meditación o para una cena romántica, no olvides algunas cosas:

Siempre que enciendas una vela, házlo con un propósito o deseo claro y firme. Una vela no es sólo un adorno.

Asegúrate de que la colocas en un sitio en el que no haya peligro de incendios u otros accidentes. Si es necesario colócala siempre sobre una superficie que pueda recoger su cera derretida y no arda.

No la dejes encendida cuando vayas a dormir o a ausentarte de casa. El propósito con el que la enciendes se mantiene aún a pesar de que la apagues.



Para aquellos que busquen algo más en el uso de nuestra vela de la Mónada, ahí van otros consejos:

Tanto si usas las velas para momentos de meditación y recogimiento, como para terapias o algún otro tipo de ritual, recuerda que los colores suelen ser importantes. La elección del color servirá mejor a un propósito u otro.

La luz de una vela atrae tanto energías positivas como negativas. Haz buen uso de ellas. Un corazón limpio es el mejor motor para que nuestra vela arda con alegría y nos aporte beneficios.

No olvides nunca el significado del grabado de la Mónada Jeroglífica en tu vela. No es sólo un elemento decorativo. La unidad cósmica de todos los elementos está presente en ella. Tu terapia o tu meditación cobrará más sentido si piensas en ello.

En cuanto a los colores de las velas, os pasamos algunos usos tradicionales de los mismos. Los colores también están relacionados con los chakras energéticos de nuestro cuerpo por lo que la aplicación de la cromoterapia a través de las velas también es factible.

Como no se trata de escribir un tratado sobre ello, y hay abundante documentación al respecto, os invitamos a que investiguéis y leáis más, si estáis interesados.



BLANCA: Es una vela que puede usarse siempre en todo momento, pues su misión es la de iluminar. Cuando no se tiene otro color a mano, es la idónea para usar con el mismo. Es el color de la protección espiritual y la purificación.

ROSA: Es un color protector y benéfico en todos sus aspectos pues aglutina el rojo con el blanco purificador, lo que significa un equilibrio entre la fuerza y la dulzura. Se usa también en asuntos relacionados con la armonía de pareja.

AMARILLO: Esta vela se relaciona con el color del sol, con la actividad que proporciona la luz solar. Son muy usadas en rituales de elevación espiritual. Se utiliza cuando se quiere obtener beneficios tanto materiales como espirituales.

CELESTE: usado para la armonía y la comunicación espiritual. Se lo relaciona con los ángeles y el mundo celestial. Se puede usar en problemas familiares. También es usado para ayudar a los niños y a las personas que pasan por períodos de inestabilidad emocional.

AZUL: Es la vela de la justicia, la ecuanimidad. Para tranquilizar o ayudar a calmar a las personas enojadas. Conveniente para aquellas personas que estudian o tienen un trabajo donde el nerviosismo es una constante. El efecto del color azul en la mente es el de crear una conciencia orientada hacia la propia responsabilidad en los actos.

VERDE: Color neutral; no es frio ni caliente. Actúa sobre el sistema nervioso a modo de bálsamo, tranquiliza y activa centro energéticos que tienden a mejorar y estabilizar la voluntad curativa de las personas. Se usa principalmente para atraer la buena salud, la estabilidad emocional.

ROJO: Este color tiene una relación directa con la vitalidad, es un color activo, caliente. Su vibración se hace sentir inmediatamente en la persona. Actúa sobre los asuntos amorosos. Despierta la vitalidad y la pasión, es activadora de emprendimientos y refuerza la acción y reacción.

VIOLETA: Este color liberador de culpas y de karmas pasados. Este color ayuda mucho en situaciones de estrés y favorece la meditación.