Historia de John Dee - Años de estudio esotérico

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Sus primeros intentos no dieron frutos, pero en 1582 conoció a Edward Kelly, quién lo impresionó con sus habilidades y conocimientos paranormales. Dee lo tomó a su servicio y comenzaron a buscar lograr contactos sobrenaturales con todo su empeño, aunque siempre desde una perspectiva de piedad cristiana, acompañando estas “conferencias espirituales” con intensas sesiones de purificación, oración y ayunos. Dee estaba convencido de que esto traería grandes beneficios a la humanidad, y redactó numerosos libros que, según decía, le habían sido dictados por los ángeles a través de estas conferencias, algunos de ellos en un lenguaje enoquiano o de los ángeles. Kelley, por otro lado, es menos explícito con respecto a sus pensamientos sobre estas “charlas con espíritus”, algunos concluyen que estaba aprovechándose de la credulidad de Dee.

En 1583, Dee visitó al noble polaco Albert Laski, quien lo invitó a acompañarlo en su regreso a Polonia, a lo cual Dee accedió luego de consultarlo con sus ángeles. Así, Dee, Kelley y sus familias partieron en septiembre de 1583, pero resultó que Laski estaba en bancarrota y desprovisto de todo favor en su país, lo cual obligó a Dee y Kelley a llevar una vida nómada en Europa central, durante la cual siguieron manteniendo conversaciones con los ángeles que Dee registró meticulosamente. Consiguió audiencias con Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano y Esteban I de Polonia, en las cuales los reprimendó por su falta de fe. También trató de convencerlos de la importancia de sus comunicaciones con ángeles, pero ninguno de los monarcas le hizo caso alguno.

Durante una conferencia espiritual en Bohemia, en 1587, Kelley le informó a Dee que el ángel Uriel había ordenado que los dos hombres debían compartir sus esposas. Es probable que Kelley, quien en ese momento era mucho más popular que su compañero haya usado esto como una forma de romper su relación. La orden le causó angustia a Dee, pero no dudó de su veracidad y habría permitido su realización, pero poco después dejó de celebrar las conferencias y nunca más volvió a ver a Kelley. Regresó a Inglaterra en 1589.